El club, con su identidad
- Perfil con el escudo, los colores y la historia del club
- La imagen es tuya: la cambiás o la borrás cuando quieras
- Cuenta confirmada — probamos que vos la manejás, no juzgamos tu club
Para líderes de clubes y agrupaciones
En junio de 2025, Meta baneó miles de grupos de Facebook de un día para el otro. Un administrador perdió 18 grupos juntos. Un grupo de fotos de pájaros con 927.000 personas lo dieron de baja por desnudez. Grupos de tres millones de miembros, caídos.
Meta dijo: “Estamos al tanto de un error técnico. Lo estamos arreglando.” Sin causa, sin plazo. A los administradores les dijeron que esperaran.
Ocho años de trabajo. Un martes. Un bug. Y no hay a quién llamar.
Es donde pasa todo y no queda nada. Se borra solo, no se busca, y el que entra hoy no ve lo de ayer. La ruta que mandaste por audio en marzo ya no existe.
Es una vidriera. Sirve para mostrar, no para organizar. Nadie confirma una salida en un comentario.
Decide él quién ve lo que posteás. Pagás un impuesto de alcance sobre tu propia gente. Y ya viste lo que pasa cuando se equivoca.
Si mañana te llama un municipio, un sponsor o un periodista y te pide un link del club: ¿qué le mandás?
El Pacto del Club
Cinco compromisos. Cada uno se puede verificar — o desmentir. Están fechados y versionados en el código de este sitio: si algún día cambian, queda registrado quién lo cambió y cuándo.
Nunca vamos a usar tu club como canal para vender, ni para empujar a tu gente hacia otro club u otra salida. Lo que cada rider elige recibir como usuario de STRIBO lo decide él: no vos, y no nosotros.
Botón de exportar y te bajás la lista en una planilla que abrís con Excel, sin trámite y sin hablar con nadie. Te lo mostramos funcionando en la primera reunión, antes de que subas un solo dato.
Entrar a tu club, anotarse a tus salidas y usar las herramientas es gratis, siempre — para vos y para tu gente. Si algún día sumamos el cobro de inscripciones a eventos, va a ser una herramienta que vos elegís usar, con las condiciones a la vista antes de activarla. Nunca vas a tener que avisarle a tu gente que ahora hay que pagar para anotarse a una salida tuya.
Si un rider decide además pagar una membresía STRIBO por su cuenta, es una decisión suya y no cambia en nada su lugar en tu club.
Lo que uses hoy sin pagar no se convierte en pago mañana. Google Fotos guardaba fotos gratis e ilimitadas hasta que un día dejó de hacerlo y te mandó a comprar espacio. Si algo va a costar, lo decimos desde el día uno — nunca al revés.
Confirmamos que vos manejás esta cuenta. Nada más. Quién es un club de verdad lo deciden los clubes, no una app. No vamos a repartir tildes azules ni a arrogarnos una autoridad que no nos dio nadie.
Vigente desde el 3 de agosto de 2026. — Daniel Alvarez, STRIBO.
Lo que tenés hoy · gratis
Todo esto está construido y funcionando. Es gratis y va a seguir siéndolo — compromiso 4.
La seguridad no se cobra. Ni ahora ni nunca. No es marketing: es el motivo por el que STRIBO existe.
Lo que viene
Nada de esto está en la app todavía: es la hoja de ruta, y la comparto antes de que entres para que sepas exactamente adónde va esto. El orden lo terminan de decidir los clubes fundadores — por eso conviene estar temprano.
Dónde estamos parados: lo de arriba es el plan; lo de la sección anterior ya funciona. STRIBO está por lanzarse y la voz ya anda entre teléfonos — lo que viene ahora es la prueba en la ruta, con varias motos y datos móviles.
Si tu club entra ahora, entra a la parte donde todavía se decide cómo va a ser todo esto. Después se decide sin vos.
Soy Daniel. Programo STRIBO solo, desde Mendoza. No hay una empresa detrás, no hay inversores, no hay un equipo comercial. Hay un tipo que anda en moto, que tiene cuatro hijas que lo esperan, y que se cansó de que organizar una salida sea pelearse con un grupo de WhatsApp.
Por eso lo primero que construí fue el Modo Solo — para que en casa supieran dónde estoy. Ni siquiera respeté mi propio plan de trabajo.
Lo que te ofrezco no es una plataforma: es que armemos esto con tu club adentro, mientras todavía se puede cambiar. Si te pinta, contame quién sos.
Te escribo yo. Sin formularios automáticos ni vendedores.