Rodar va a tener beneficios.
Comercios amigos del camino con descuentos para riders, millas que se ganan andando —nunca por velocidad— y canjes en persona mostrando tu QR. Los primeros comercios se están sumando.
Encontrá compañeros de ruta, sumate a salidas abiertas sin pertenecer a ningún club, y que en casa te sigan hasta que volvés. STRIBO es para el que rueda sin grupo — y para el que recién arranca.
Gratis en Android y iPhone — descargala y sumate a la comunidad.
Todos los motoencuentros, provincia por provincia. Lo mantenemos nosotros y es gratis para todos — también para el que nunca baje la app.
Me esperan mis cuatro hijas. Me espera la mujer que amo. Cada vez que cierro el casco y salgo, sé que alguien se queda esperando que vuelva.
Hace unos años tuve un accidente. La moto quedó tirada casi dos años.
Pero lo que más tardó en volver no fue la moto. Fueron las ganas de subirme otra vez.
El día que decidí volver entendí dos cosas. La primera:
Tenía miedo. No de la moto: de no volver.
Es un miedo distinto cuando sabés que hay personas que dependen de un abrazo tuyo al final del día.
Cómo terminó siendo esta app →
Rutas armadas con los clubes y scouts locales — la linda antes que la rápida. Con paradas de nafta, miradores y destinos motero-friendly. Tocá una ruta, explorá el mapa, o armá la tuya: trazada por camino real con ruteador propio, y con el clima del recorrido antes de salir.
Mapa navegable · OpenFreeMap + OSM. Zoom, arrastrá y tocá una ruta.
No el pronóstico de tu ciudad: el del kilómetro exacto de tu ruta, a la hora en que vas a pasar por ahí — con la sensación térmica arriba de la moto, que no es la del noticiero. Si viene bravo, te lo dice antes de que arranques.


Sumate a salidas abiertas sin pertenecer a ningún club, ¿Ya tenés club? Está con su escudo, sus colores y sus reglas, abierto o cerrado según quieras.
Gestión de miembros, calendario y rutas en un solo lugar. STRIBO nunca organiza salidas: refuerza tu rol, no lo reemplaza.

El grupo ya está en la app: la misma salida que armaste abre un canal de voz en vivo por datos móviles, push-to-talk o abierto, con tu headset Bluetooth de siempre. Sin comprar hardware, sin instalar otra app.
La seguridad no se cobra. Nunca va detrás de un pago — es el mejor argumento para que un rider le recomiende STRIBO a otro.
Manda tu ubicación a contactos de emergencia y a riders cercanos.
Que el teléfono se dé cuenta solo de un golpe y avise, sin que nadie toque nada. Todavía no está: lo estamos construyendo y lo vamos a probar en ruta antes de encenderlo.
Tu ficha en un sticker con tu insignia: lo descargás, lo imprimís y lo pegás en el casco. Quien te asista lo escanea y la ve al instante — sin apps, sin claves.
Compartís tu viaje en vivo con la familia. Vos decidís quién ve y cuándo.
“Andá tranquilo.
Yo te acompaño.”
La familia sigue tu viaje con un link — sin instalar nada. Ven tu posición y si venís en movimiento o parado. Y si te escriben "¿todo bien?", la app se lo lee en voz alta al rider, sin que suelte el manubrio.
Lo que grabaste en la ruta se convierte en un vuelo sobre el relieve real: satélite, altura y tu trazo, con los kilómetros subiendo. Se descarga y se comparte donde quieras — o sale como una imagen sola, si es para el estado de WhatsApp.
Km acumulados y parches que se ganan andando: la primera salida, los mil kilómetros, la primera nocturna, la constancia. Ya se están ganando — cada uno con su insignia, colgado en el tablón de tu garage. Porque los moteros ya se miden entre ellos; nosotros les damos el tablero.


No es una lista: es tu taller. La foto de tu moto enmarcada, el cuaderno con el plan de service escrito a mano, tus insignias en el tablón. Y el odómetro vive: cada salida le suma los kilómetros de verdad.
Comercios amigos del camino con descuentos para riders, millas que se ganan andando —nunca por velocidad— y canjes en persona mostrando tu QR. Los primeros comercios se están sumando.
Estamos sumando a las agrupaciones y clubes fundadores. Arrancamos por Mendoza, pero si tu club es de otra provincia y quiere entrar temprano, contanos igual. Sin números inflados: los de verdad llegan con la primera rodada.
La app no organiza salidas: la salida siempre es tuya o de tu club. STRIBO pone la herramienta.
Fecha, punto de encuentro, ruta en el mapa, dificultad y cupo. En un minuto.
Compartís el link, confirman asistencia y se arma el chat del grupo solo.
Intercom de voz por datos, ubicación en vivo y alertas de un toque. Con guantes.
El video 3D de tu recorrido para compartir, el parche que ganaste en tu chaleco, y los kilómetros sumados al garage de tu moto.
Del miedo a no volver salió lo primero que construí. Lo demás vino después, y en este orden.
La segunda, que salir solo era más difícil de lo que imaginaba. Grupos hay por todos lados —WhatsApp, Facebook, Instagram—, cientos de motociclistas con las mismas ganas de rodar, pero todos dispersos. Y muchas veces el compañero de ruta vive a dos cuadras y nunca se enteran que existen.
Podría haber vendido la moto. Pero hay cosas que uno no abandona porque son parte de quién es. A los 18 manejaba una XLR 250; hoy tengo una Voge 650 DSX. Y algún día llegará la próxima.
Mientras pensaba cómo encontrar compañeros para salir, apareció algo más importante: ¿cómo hago para que los que me esperan estén tranquilos? Así nació el Modo Solo, y fue lo primero que desarrollé — ni siquiera respeté mi propio plan de trabajo. Mis hijas y mi pareja ven dónde estoy en tiempo real, sin instalar nada ni aprender nada. Yo me concentro en disfrutar el camino.
Soy ingeniero y me gusta construir cosas. Busqué una solución así: encontré aplicaciones parecidas en otros países, ninguna pensada para nuestra realidad. Acá no existía. Entonces la hice.
Por eso la seguridad dentro de STRIBO no tiene precio, y nunca lo va a tener. No es marketing: es el motivo por el que STRIBO existe. Ninguna familia debería preguntarse dónde está alguien que salió a disfrutar de su pasión.
Una moto no está hecha para salir una vez al año. Está hecha para vivirla todos los días. Y para volver a casa, donde te esperan para abrazarte otra vez.
El estribo es donde ponés el pie para arrancar. Tener un pie en el estribo es estar por salir.
Es la pieza más humilde de la moto: nadie la nombra, nadie la muestra en una foto. Pero es lo primero que tocás cuando te subís y lo que te sostiene los kilómetros enteros. Sin estribo no hay viaje.
Por eso el nombre. STRIBO no maneja por vos ni te dice por dónde ir: te sostiene mientras rodás, para que puedas ocuparte del camino. Y de volver.
Ya está disponible en Google Play y en el App Store. Descargala gratis y sé de los primeros riders de STRIBO.